Cuba: Tacitas de juguetes

Llegamos con maletas llenas de muñecas, carritos, balones , libros de colorear… La emoción era colectiva. Mi esposa le da a una hermosa niña un juego de tazas color rosa y yo entusiasmado la motivo a abrir la envoltura y comenzar a abrir juguetes, pero su rostro no emite señal alguna. Más bien proyectaba confusión. Me preocupé ya que pensé que no era de su agrado. De inmediato la mamá con una sonrisa humilde me dice: “ella no sabe lo que es un juguete”.
Algo dentro de mí se rompió otra vez.

Estas son las felicidades y recompensas que no se viven en lugares donde sobran los recursos ni donde se valora lo sencillo.

Amo las misiones.

Att. CULTURA COMPASIVA