Cuba

En el corazón de Cuba, la cultura compasiva llevó esperanza y amor. En medio del hambre y la necesidad física, las personas anhelan recibir el abrazo reconfortante de Dios, nuestro Padre celestial.

Unas 1,000 almas, desde niños y jóvenes hasta adultos, experimentaron la presencia y llenura de Dios. No solo recibieron un plato de comida física, sino también el alimento espiritual que sacia el alma. En este rincón de Cuba, la compasión se manifestó de manera tangible. Cada palabra de aliento fue como un bálsamo para cada alma; fue un avivamiento del evangelio en los corazones necesitados.

La presencia del Espíritu Santo llenó el aire y los corazones, creando un avivamiento que será llevado por generaciones. Más que un banquete físico; fue un festín espiritual que nutrió almas sedientas de esperanza.

«Derramaré mi Espíritu sobre toda carne; vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones». Joel 2:28-29. Declaramos y profetizamos que esta palabra es hecha realidad en cada rincón donde la cultura compasiva dejó su huella. 

Extendemos la invitación a ser parte de este movimiento compasivo. Cada donación es una semilla sembrada en tierra fértil. Les invitamos a seguir siendo el amor que transforma vidas. Al sembrar, no solo se están alimentando cuerpos, sino también contribuyendo al avivamiento de corazones hambrientos de la presencia de Dios.

¡Gracias por tu generosidad!